Alan Menken (I): Los primeros acordes de la mano de Howard Ashman

Hay pocos nombres que puedan explicar mejor la historia de Disney desde finales de los 80 que aquel al que dedicamos nuestro post. Este compositor, que por imposición paterna pudo ser dentista, es el profesional de la casa con más Oscars a sus espaldas a excepción del propio Walt. En esta ocasión queremos detenernos no solo en aquellos proyectos que le dieron fama en el universo mágico de Walt Disney Studios. También haremos parada en aquellos que ha realizado fuera de la factoría del ratón Mickey. Y es que la carrera de Alan Menken es mucho más que la de un compositor de melodías pegadizas que permanecen en el imaginario colectivo, sino la de un músico de extremada maña para atrapar nuestros corazones con cada nota que bebe de la tradición musical pasando de Camille Saint-Saëns al voudevil francés o la música sacra. Un mago musical que gracias a su pasión por contar historias a través de melodías inolvidables nos atrapó desde que vislumbró las primeras notas de ese Part of your world de La Sirenita. Y como esta historia da para mucho, la dividiremos en tres. Os dejamos con la primera que incluye algunos de sus grandes éxitos de la mano de su compañero más duradero y tristemente desaparecido, Howard Ashman.

¿Se acuerdan del oficio que podría haber tenido Menken? Sí, el de dentista. Todo indicaba que se iba a dedicar a dicho trabajo, pero la vida es a veces caprichosa y uno de los primeros proyectos del compositor fue musicar un momento de la película de culto La tienda de los horrores en el que el personaje más sádico, con perdón del paciente que se las trae también, es ¡Adivinen! Un dentista, ¿Venganza ante el que podría haber sido su oficio? Seguro que no soy el primero que lo piensa, pero vayamos a los hechos. Su padre, su abuelo paterno y tres de sus tíos eran sacamuelas. Pero es que a este niño inquieto desde pequeño le enamoraron las melodías de musicales como My fair lady y The sound of music gracias a buen seguro a su progenitor que las tocaba al piano y la familia se arrancaba a cantarlas.

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Parece que escribir teatro musical no entraba en los planes de Menken. Él quería ser un cantautor afamado, al menos era lo que soñaba en sus comienzos a pesar de que sus padres le apuntasen hacia la posibilidad de dedicarse al musical. Seguro que la madre, que era actriz, terminó convenciendo al afamado compositor de que debía probar las posibilidades de escribir escenas y personajes para la escena. Y en esos comienzos la persona que lo impulsó a seguir ese camino fue el que sería durante años su gran compañero de fatigas y alegrías musicales, Howard Ashman, gracias al cual consiguió sus primeros grandes éxitos. El primero de sus trabajos juntos fue God bless you, Mr. Rosewater, que recientemente se hizo una grabación del mismo que se puede adquirir en todo el mundo a través de Amazon, esa web que tanto nos facilita las cosas a los amantes de los musicales de todo el globo.

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Esta historia tuvo su primer éxito al poco tiempo de juntar sus talentos creativos. Un éxito, por cierto, bastante inesperado al recuperar para las tablas del Off Broadway una película de pseudo culto friki: Little shop of horrors. El primer paso fue estrenar su adaptación musical en 1982 en el Off Broadway, convirtiéndose en un pequeño gran suceso de la cartelera neoyorquina con buenas críticas. Este musical sobre esa planta, en apariencia inocente, que va creciendo hasta zamparse a todo ser que se le pone por delante, tuvo sus problemas al pasar a la gran pantalla. Y es que tras un visionado previo, los productores decidieron que el final era demasiado tremebundo y no se les ocurrió otra cosa que darle un happy end absurdo que rompe con la esencia de esta obra maestra del musical. El tiempo ha puesto las cosas en su sitio y en el bluray se puede encontrar el final original y sí, también el final absurdo. Véanlo y comparen. Os dejamos con esta foto que incluye un guiño cuanto menos curioso al futuro de esta pareja de compositores, ¿Se adelantó una de las integrantes del equipo del musical al llevar una camiseta de Mickey Mouse? 😉

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La adaptación cinematográfica, inolvidable sin duda por unos protagonistas del nivel de ese sádico dentista maravilloso en la piel de Steve Martin (y no os cuento quien es su aún más retorcido paciente, pero soy muy fan de este actor…) y por supuesto un actor a cuya carrera, que dejó en lo más alto, dedicaremos un post por su participación en la emblemática cinta Disney Cariño he encogido a los niños. No puede ser otro claro que Rick Moranis. Para la cinta se creó una canción original Mean Green Mother from outter space que supuso la primera nominación para la pareja musical Menken- Ashman. No ganaron, pero habían puesto su huella ya en la industria cinematográfica que tantas alegrías les daría en el futuro.

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Cada poco tiempo salta la liebre sobre un posible reboot o remake sobre este musical en la gran pantalla, pero de momento no hay ninguna confirmación oficial. En España hemos tenido varias producciones del musical. Como anécdota contar que en la primera, en catalán, se contó con el gran Constantino Romero que en catalán interpretó a la planta durante quince días. Se puede escuchar uno de sus temas en el QUICK DESDE MI BUTACA que dedicamos al actor, además de otros guiños a Menken. Ángel Llácer y Juan Carlos Martín interpretaron a Seymour en la segunda producción española del musical. La primera producción está disponible en vinilo y plataformas digitales y de la segunda se editó un cd promocional que yo tuve la suerte de conseguir en la madrileña tienda de discos La Metralleta. Para ilustrar musicalmente esta obra nada mejor que escuchar al propio Menken contar y cantar los entresijos de un musical que sin duda ha marcado su carrera.

Poco a poco el nombre de Menken y Ashman se empezó a hacer famoso en el mundo del celuloide. Y así, llegamos a finales de los 80 cuando ambos firman un contrato con Disney para la creación de bandas sonora de cintas animados. La primera fue La Sirenita, un proyecto aplazado por la compañía Disney por su coincidencia temática con Splash. La película fue un desbordante éxito, no solo por la imagenería visual y la historia que enamoró a grandes y pequeños, si no también por las melodías que transportaron a grandes y pequeños Bajo el Mar, un tema este que le valió nada menos que el Oscar a Mejor Canción original, además de hacerse también con el reconocimiento de la Academia como Mejor Banda Sonora. Comienza entonces para Menken y Ashman una relación corta, pero muy fructífera, con algunas de las más grandes colaboraciones musicales de la historia del cine Disney. La película animada ha sido llevada a los escenarios de medio mundo como musical como os contaremos en el que será el tercer post sobre Menken, que tratará las adaptaciones teatrales de las películas a las que ha puesto magia musical el compositor. Os dejamos con el primer doblaje al castellano /latino neutro del gran tema de Úrsula. Existe un redoblaje de las canciones (pronto os contaremos cositas sobre el doblaje castellano del cine Disney) al español de España que no ha gustado a los que crecimos con el latino. Para gustos, los colores claro.

Vamos a pararnos ahora en dos de los grandes proyectos de Menken y Ashman, que ya se produjeron en los últimos momentos del segundo estando ya gravemente enfermo. Tras el rotundo éxito de La Sirenita, Disney continuó apostando por el tándem Menken-Ashman con dos nuevos proyectos: La Bella y La Bestia y Aladdín. Para la primera se planteó un musical al estilo clásico en toda regla, una gran innovación para el cine de animación de la época. Así, no faltan los elementos del género en temas como Bella, el potente número de arranque, o en ¡Qué Festín! para que esta historia pudiese ser convertida en un gran musical teatral del que os daremos sabida cuenta próximamente en nuestro blog. Además de las características del musical clásico no faltan otras referencias sorprendentes como la inspiración de El carnaval de los animales, de Camille Saint-Saëns que se cuela entre las notas introductorias de la cinta a sugerencia del director de la misma. Tim Rice ayudó a Menken a continuar el trabajo del tristemente desaparecido Howard Ashman, al igual que hará en Aladdín. Os dejo con el momento más mágico posible para revivir la historia que nos demostró que la belleza está en el interior.

Y llegó el momento de acercarnos a la película que nos puso en el mapa mágico ese lugar llamado Agrabah. Aladdin es sin duda una de las películas más inolvidables de la factoría Disney, así que poco o nada nuevo se puede contar sobre esta cinta que tendrá su adaptación en carne y hueso con estreno el próximo mayo. Veremos lo que sale de ahí.  Os dejamos con un vídeo que demuestra todo lo que puso sobre la mesa de sí mismo el malogrado Robin Williams como el genio que en España, por cierto, fue doblado por el cómico Josema Yuste. La adaptación teatral del musical os la contaremos próximamente.

Y por ahora esta historia echa su telón… Muy pronto el segundo post que incluye películas como Newsies, Enredados, Pocahontas, El jorobado de Notre Dame y Hércules. Estad muy atentos 😉

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